Discriminación

   ¿Por qué es necesaria la capacitación de los y las juristas y operadores/as de justicia en la discriminación de género y sus consecuencias, entre las que se encuentra la violencia de género? Aportes al derecho desde la teoría del Género, Susana Chiarotti.

RELACIÓN ENTRE GÉNERO Y DERECHO

INTRODUCCIÓN: Abordar el tema del derecho desde la categoría de género nos exige introducirnos en una constelación de normas sociales y jurídicas, profundamente interconectadas, y hasta tal punto, incorporadas a la subjetividad colectiva, que parecen surgidas de la naturaleza. Si bien hoy nos referimos exclusivamente a la cuestión de género, damos por sentado que esta no es la única categoría requerida para un análisis exhaustivo de la realidad. La clase, la pertenencia étnico-racial, por ejemplo, son otros status relevantes.

Entendemos por género la institucionalización de la diferencia sexual, o sea, el entramado socio cultural que se teje sobre la diferencia sexual.

Trabajar con la perspectiva de género nos permitirá ver cómo cada sociedad asigna distintos derechos, funciones y posibilidades a los seres humanos según sean percibidos, en su nacimiento, como portando genitales masculinos o femeninos. Por el hecho de ser percibida como mujer, un ser humano tendrá asignada determinadas tareas en el hogar y en la sociedad. Si nace con genitales masculinos, las funciones, vestimenta, modo de caminar y comportarse serán otros. En la mayoría de las culturas, nacer con genitales femeninos significará también obstáculos adicionales para acceder a puestos públicos; al manejo de la economía, así como restricciones y o peligros diferentes para circular por el mundo público.

Nuestra experiencia del mundo está determinada parcialmente por los denominados “roles de género”. El género asignado y/o asumido afecta la manera como participaremos en el reparto de poder, así como la influencia que tendremos en el proceso de toma de decisiones a todos los niveles de la sociedad: local, nacional e internacional. Los roles de género, o sea, las funciones que se espera desempeñen las mujeres y los varones en una sociedad, difieren a través de las culturas y cambian con el tiempo, pero a lo largo de la historia y en todas partes, las diferencias entre los géneros y las inequidades en la relación, permanecen. A veces, bajo ropajes diferentes.

Este reparto diferente de funciones hace que se asignen a las mujeres determinadas tareas, preferentemente el cuidado de la casa, la alimentación de la familia y la crianza de hijos e hijas. De los hombres se espera que sean los principales proveedores del hogar y asuman un rol protector dentro de la familia. Esta división sexual de trabajo acarrea una distribución diferente de las tareas, responsabilidades y recursos para varones y mujeres y encubre desigualdades en la distribución del poder.

Alguien podría objetar que nadie impide a las mujeres o a los varones ser diferentes y cumplir otras funciones. Pero salir del molde asignado para cada uno acarrea sanciones sociales. De un hombre que no es masculino en el sentido que la sociedad de su lugar le da al término, se dirá que es amanerado, o afeminado, etc. Lo mismo si realiza tareas que su entorno considera apropiadas para una mujer, como barrer o coser o bailar en el ballet. (Ej. La película Billy Elliot). Lo mismo pasará con la mujer. Hay muchos nombres para las que quieren romper el modelo donde se las forma o no cumplen con lo que la sociedad espera de ellas. Por ello, también juzgamos de manera diferente las acciones que realizan varones y mujeres: Ej. Una mujer que abandona a sus hijos será considerada “desnaturalizada”. Es difícil que se diga eso de un varón que hace lo mismo.

Nuestra cultura tiene una larga tradición formada por consejos y advertencias para que las mujeres no desoigamos los mandatos tradicionales. También propone modelos para admirar (por ejemplo Penélope, siempre esperando a su esposo, tejiendo y destejiendo) o para repudiar (Climtenestra, traicionando a su esposo en La Orestíada, de Esquilo). También se nos enseña a perdonar el asesinato de mujeres que han transgredido la norma. En la tercera obra de La Orestíada, Las Euménides, se muestra como a Orestes, hijo de Clitemnestra, se le perdona que haya matado a su madre, ya que fue para vengar el crimen de su padre.” 

Las “normas jurídicas no son un objeto estático, sino más bien una creación histórica, “una invención humana, en constante y dinámica construcción y reconstrucción.” Muchos derechos fueron conquistados después de intensas movilizaciones sociales, e incluso, después de que se vertiera mucha sangre. Antes de escribirse en el papel, los derechos muchas veces se pelean en las calles y cuando finalmente se dicta la ley, termina siendo el resultado de las luchas y tensiones entre diferentes grupos dentro de una sociedad.

“Los códigos y leyes son escritos por personas, criadas en una sociedad determinada. A lo largo de la historia, la participación masculina ha sido mayoritaria en la escritura del derecho y en la aplicación de las normas. Éstas no sólo son pensadas y sancionadas en parlamentos mayoritariamente masculinos. También son aplicadas y ponderadas por Poderes Judiciales cuyos máximos cargos son mayoritariamente ocupados por varones, y donde lentamente están apareciendo las mujeres. Pero aumentar la presencia femenina no es garantía de una mayor sensibilidad hacia la discriminación de género. Los jueces y juezas, también son formados en una cultura determinada, con normas sociales, entre las que se encuentran los prejuicios, roles, y reparto de poder entre los sexos. O sea, esas personas están influenciadas por estereotipos de género.

Al escribir una ley o aplicarla, a través de una sentencia, esos seres humanos no se abstraen de la formación que tuvieron durante toda su vida. Si esos legisladores fueron formados en la creencia que el mejor lugar para la mujer es el hogar, van a ser reticentes a la hora de votar leyes que propongan una cuota o cupo de participación política de las mujeres en los parlamentos, sindicatos o partidos. Si los jueces creen que las mujeres tienen “instinto maternal” y deben ser las principales encargadas de la crianza de las hijas e hijos, van a juzgar de manera más severa a la madre que deja su hogar sin llevarse los hijos con ella que al varón que hace lo mismo.

Si un juez piensa que a las mujeres les gusta que le digan cosas sobre su aspecto, o vestimenta, o que las halaguen por su belleza; no sólo usará esas actitudes con las empleadas del Juzgado. Cuando llegue un caso de acoso sexual en el empleo, tendrá dificultades para ver las dimensiones del daño físico o psíquico sufrido por esa mujer. De la misma manera, si un juez piensa que a las mujeres les gusta el sexo agresivo; que dicen que no aunque deseen tener relaciones; que con su ropa provocan a los hombres; le será muy difícil sancionar a un violador que alegue que la mujer lo provocó o que consintió la violación, o que disfrutó con ella.”

 

Documento del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre Estereotipia de género en el ámbito judicial (2013)


LEGISLACIÓN

 Ley 26485  Nueva “Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales” – Sancionada: 11/03/2009
Promulgada de Hecho: 01/04/2009 – Publicación en B.O.: 14/04/2009
Versión taquigráfica del tratamiento del proyecto en la Cámara de Senadores,donde fue aprobado y remitido a la Cámara de Diputados el 26/11/2008

 

Ley Nacional 24417 – Protección contra la violencia familiar  

 Decreto nacional 235/96 reglamentario de la ley 24.417 de protección contra la violencia familiar

 Ley 12.569: Ley de protección contra la violencia familiar (Prov.Buenos Aires) – B.O. 2/1/2001

Descargar Decreto reglamentario 2875/2005 de la ley 12.569 (Anexos I, A y B) Decreto reglamentario 2875/2005 de la ley bonaerense 12.569 (Anexos I, A y B) – 28/11/2005 – B.O. 30/1/2006

Descargar Comentario del Decreto reglamentario 2875/2005 de la ley 12.569 (Anexos I, A y B) María Silvia Villaverde, Comentario del Decreto reglamentario 2875/2005 de la ley 12.569 (Anexos I, A y B)

 


Descargar La  Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (denominada la CEDAW por sus siglas en inglés), aprobada por  Naciones Unidas el 18/12/1979, pertenece al sistema internacional de protección de los derechos humanos. Dicha convención fue suscripta por la República Argentina el 17 de julio de 1980, aprobada según la ley 23.179 (B.O. 3/6/1985) y se halla incluida en la nómina de los instrumentos internacionales de derechos humanos jerarquizados por el art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional desde 1994, integrando el bloque de constitucionalidad federal.

En el preámbulo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer se afirma que “para lograr la plena igualdad entre el hombre y la mujer es necesario modificar el papel tradicional tanto del hombre como de la mujer en la sociedad y en la familia”.  

A pesar de los avances actuales, los derechos humanos no han estado exentos de problemas. Así el análisis histórico del derecho internacional de los derechos humanos revela las intensas y numerosas luchas dadas por las mujeres tanto en el sistema de protección regional (OEA) como universal (ONU) a fin de ser incluidas formalmente y lograr el respeto a sus derechos humanos en la práctica. En  efecto los instrumentos internacionales respondían al paradigma sobre el que se había construido el discurso de los derechos humanos, alrededor de la década del 50 del siglo pasado, el de un ser humano varón, adulto, blanco, poseedor de bienes, y en pleno uso de sus facultades físicas y mentales. Todos aquellos y aquellas que no entraran en ese modelo tácito de humanidad, tuvieron que reclamar, y de hecho lo hicieron, por su presencia y visibilidad. Análogos procesos se produjeron en el caso de  niñas, niños y adolescentes, migranes, personas con discapacidad, entre otros colectivos excluidos, que reclamaron su visibilización.

Este proceso de visibilización hizo posible losTratados, documentos y declaraciones sobre la no discriminación racial y sexual, el tratado sobre  los derechos del niño y la niña, el Convenio 169 de la OIT sobre los pueblos indígenas; la declaración sobre las personas con diferentes habilidades, etc.

La Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Viena, en 1993, constituye un hito significativo al incorporar la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos, en el Plan de Acción se reconoce que los derechos humanos podían ser violados tanto en el ámbito público como en el privado y el Estado era responsable no solo por las acciones que hubiera realizado como por las omisiones en la prevención, sanción y erradicación de la violencia de género   

El Comité para la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer (el  CEDAW), previsto en los arts.17 a 22 de la CEDAW,  es el encargado de examinar los progresos realizados por los Estados Parte en la aplicación de la Convención, a través de los siguientes mecanismos o procedimientos: examen de los informes iniciales o periódicos presentados por los Estados parte, observaciones o comentarios finales a dichos informes y recomendaciones generales.
 
A partir de 1999 el Comité cuenta con dos mecanismos adicionales,
  • el procedimiento de comunicación y
  • el procedimiento de investigación.
incluidos en el Protocolo Facultativo de la Convención:
 
Descargar el Protocolo Facultativo de la CEDAW (vigente desde el  22/12/2000)  El Protocolo, que entró en vigencia el 22/12/2000  -luego de la recepción del décimo instrumento nacional de ratificación- instauró la posibilidad para las mujeres víctimas de violaciones de los derechos humanos reconocidos en la Convención, de plantear denuncias en forma individual  ante los órganos de protección internacional de derechos humanos frente a situaciones de discriminación que no puedan resolverse localmente, siempre que se hayan agotado previamente los recursos judiciales nacionales.  El Protocolo prevé también la posibilidad de investigar violaciones graves o sistemáticas en Estados parte que hayan aceptado esta competencia.
Al 15 de junio de 2007, 88 países han ratificado el Protocolo, entre ellos la Argentina el 20/3/2007
 
 
  
Descargar Recomendación General n°19 del Comité CEDAW sobre La  violencia contra la mujer N° 19  La violencia contra la mujer
Descargar Recomendación General n°21 sobre Igualdad en el  matrimonio y en las relaciones familiares N° 21  Igualdad en el matrimonio y en las relaciones familiares
 
Recomendación General n°24 del Comité de la CEDAW sobre La mujer y  la salud N° 24  La mujer y la salud
N° 28 relativa al artículo 2 de la CEDAW En esta RG se incorpora la definición de “GÉNERO” (párr.5)

Jurisprudencia del CEDAW sobre Estereotipia de género en el ámbito judicial:

13/2/2012: CEDAW/C/51/D/28/2010 Comunicación Nro.28/2010

28/8/2012: CEDAW/C/52/D/32/2011 Comunicación Nro.31/2011

Descargar Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra  la Mujer, Resolución de la Asamblea General 48/104 (ONU) del 20/12/1993 Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Resolución de la Asamblea General 48/104 (ONU) del 20/12/1993.
 

 
Enfoque género sensitivo de los principales instrumentos de Derechos humanos del sistema universal:
La ceguera de género que afecta en general a la comunidad juridica tiene varios efectos, como la invisibilización de las necesidades y vivencias de las mujeres, la obstaculización de su acceso a la justicia en igualdad de condiciones con los varones, la persistencia de estereotipos sexistas, la denegación de justicia, etc. Pero el más grave es que impide a decisores políticos, legistas y juristas ver la realidad en toda su complejidad.
Por eso proponemos la relectura de los principales instrumentos de derechos humanos del sistema universal desde una perspectiva género sensitiva:


Descargar Observación General No. 28, Comentarios generales  adoptados por el Comité de los Derechos Humanos, Artículo 3 - La  igualdad de derechos entre hombres y mujeres, 68º período de sesiones,  U.N. Doc. HRI/GEN/1/Rev.7 at 207 (2000) • Relectura del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, a partir de la Observación General 28  del Comité de Derechos Humanos (ONU, 2000) sobre el art.3 (La igualdad de derechos entre hombres y mujeres), que hace su interpretación género sensitiva incorporando las experiencias de las mujeres en estos derechos.
El Comité de Derechos Humanos, en su Observación general No 28, señaló que las medidas adoptadas por los Estados para lograr la igualdad de derechos entre hombres y mujeres debían incluir la educación pública. 
  
 
Descargar Observación general Nº 14 (2000) del Comité de Derechos  Económicos, Sociales y Culturales, sobre El derecho al disfrute del más  alto nivel posible de salud (artículo 12 del Pacto Internacional de  Derechos Económicos, Sociales y Culturales) • Observación general Nº 14 (2000) del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, sobre El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud (artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales)
  
Descargar  Observación General N° 16 del CDESC sobre el art.3 del  Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales • Observación general Nº 16 (2005) del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, sobre La igualdad de derechos del hombre y la mujer al disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales (artículo 3 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales). E/C.12/2005/4
 
 
 
Descargar el Informe de la Relatora Especial sobre la violencia  contra la mujer, sus causas y consecuencias, Yakin Ertürk: Indicadores  sobre la violencia contra la mujer y la respuesta de los Estados  (A/HRC/7/6 - 29/1/2008 - Consejo de Derechos Humanos) INDICADORES: PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE TODOS LOS DERECHOS HUMANOS, CIVILES, POLÍTICOS, ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES, INCLUIDO EL DERECHO AL DESARROLLO
Informe de la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias, Yakin Ertürk: Indicadores sobre la violencia contra la mujer y la respuesta de los Estados (A/HRC/7/6 – 29/1/2008 – Consejo de Derechos Humanos)
Importancia de los indicadores: La creación de indicadores sobre la violencia contra la mujer es una obligación de derechos humanos, vinculada con la jurisprudencia en materia de derechos humanos y el principio de debida diligencia, con arreglo a la cual los Estados deben, entre otras cosas, garantizar que las intervenciones concebidas para combatir la violencia se basen en datos empíricos exactos. Para ello es necesario no sólo reunir información exacta, sino también disponer de indicadores que permitan a los órganos de decisión no especializados acceder a los datos, y al público vigilar las intervenciones.
 
Descargar Informe de la Relatora Especial sobre la violencia  contra la mujer, sus causas y consecuecnias: LA NORMA DE LA DEBIDA  DILIGENCIA COMO INSTRUMENTO PARA LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA  LA MUJER  DEBIDA DILIGENCIA. INTEGRACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LA MUJER Y LA PERSPECTIVA DE GÉNERO: VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.  LA NORMA DE LA DEBIDA DILIGENCIA COMO INSTRUMENTO PARA LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. Informe de la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias, Yakin Ertürk (E/CN.4/2006/61 – 20/1/2006)