Derecho a la educación sexual integral

PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL – LEY NACIONAL 26.150

 Resolución CFE Nº 45/08 – 29/5/2008:

El Consejo Federal de Educación (CFE) aprobó el documento “LINEAMIENTOS CURRICULARES PARA LA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL – PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL – LEY NACIONAL Nº 26.150”, que como anexo forma parte integrante de la resolución.

El CONSEJO FEDERAL DE EDUCACIÓN, organismo interjurisdiccional de carácter permanente, es el ámbito de concertación, acuerdo y coordinación de la política educativa nacional, debiendo asegurar la unidad y articulación del Sistema Educativo Nacional. La resolución CFE N° 45/08 fue adoptada con el voto afirmativo de todos los miembros de esa Asamblea Federal, a excepción de las provincias de Chubut, Neuquen y San Luis por ausencia de sus representantes.


 ANEXO:   LINEAMIENTOS CURRICULARES PARA LA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL – PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL: LEY NACIONAL Nº 26.150

 

“La Ley N° 26.150 establece como cometido que todos los educandos tienen derecho a recibir Educación Sexual Integral (ESI) en todos los establecimientos educativos públicos de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal.
El presente documento propone los lineamientos curriculares nacionales sobre los cuales las diferentes jurisdicciones, en el marco de sus atribuciones específicas, fundamentarán sus acciones tendientes a dar cumplimiento a los artículos 5°, 6° y 8° de dicha Ley y a los preceptos establecidos por la Ley de Educación Nacional N° 26.206 en sus artículos 8°, 11° inc. f), e inc. p) y 86°.”

Ley 26.150 Creación del PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACION SEXUAL INTEGRAL – Sancionada: 4/10/2006 – Promulgada: 23/10/2006 – Publicada en el B.O.: 24/10/2006

 

Ley 25.673 Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable – Sancionada: 30/10/2002 – Promulgada de Hecho: 21/11/2002 – Publicada en el B.O. Nº 30.032: 22/11/02

Dec Nac. 1.282/2003 (Anexo I) que reglamenta la creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable – Publicado en el B.O.: 26/5/2003

 

A/65/162  – 23/7/2010  Informe del Relator Especial del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas  sobre el derecho a la educación presentado a la Asamblea General: Sobre el derecho humano a la educación sexual integral, asociado a otros tantos bajo el principio de interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos

En el índice del documento destacan los siguientes temas: Patriarcado y control de la sexualidad; La sexualidad, la salud y la educación: tres derechos interdependientes; Concepto y ámbito de aplicación del derecho humano a la educación para la sexualidad; El derecho a la educación sexual: su relación con otros derechos y la necesidad de una perspectiva de género y la diversidad de perspectivas.

RESUMEN: El Relator Especial introduce el tema del derecho a la educación sexual situándolo en el contexto del patriarcado y del control de la sexualidad. Explica la interdependencia entre la sexualidad, la salud y la educación así como su relación con otros derechos, desde una perspectiva de género y de diversidad. El Relator Especial presenta el derecho a la educación sexual en el marco de las normas internacionales de derechos humanos, analizando las normas internacionales y regionales. A continuación presenta la situación del derecho a la educación sexual teniendo en cuenta la responsabilidad estatal, y analizando las tendencias por regiones y países, así como diferentes perspectivas y el importante papel de la familia y de la comunidad. El Relator Especial concluye su informe reiterando la necesidad y la pertinencia del derecho a la educación sexual integral y presentando recomendaciones concretas dirigidas a los Estados y a la comunidad internacional.

“21. Para que la educación sexual sea integral y cumpla sus objetivos, debe tener una sólida perspectiva de género. Numerosos estudios han demostrado que la gente joven que cree en la igualdad de género tiene mejores vidas sexuales. Inversamente,cuando no es así, las relaciones íntimas generalmente están marcadas por la desigualdad. En el centro de la educación sexual deben considerarse, entonces, las normas, roles y relaciones de género.

22. El Relator Especial quiere dejar en claro que las cuestiones de género no son exclusivas de las mujeres, sino que abarcan también a los hombres, quienes se pueden beneficiar de mandatos menos rígidos y de relaciones más igualitarias. Cuando el Relator Especial se refiere a la necesidad de incorporar una perspectiva de género en la programación y el diseño curricular de la educación sexual, la misma debe incluir de manera explícita la dimensión de las masculinidades. Esto resulta estratégico para asegurar el cambio cultural que los derechos humanos exigen de nuestras sociedades, ya que la educación para la sexualidad tiene también como finalidad construir los afectos y desarrollar un papel transformador en los hombres, yendo más allá de lo estrictamente genital y físico.

23. En procura de la integralidad, la educación sexual debe prestar particular atención a la diversidad, pues todas las personas tienen derecho a vivir su sexualidad sin ser discriminadas en razón de su orientación sexual o de su identidad de género. La educación sexual es una herramienta fundamental para acabar con la  discriminación contra quienes viven una sexualidad diversa. Un aporte doctrinal de gran relevancia en esta materia lo constituyen los Principios de Yogyakarta de 2006 sobre la aplicación del derecho internacional de los derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género. El Relator Especial comparte ampliamente los postulados del Principio 16, referido específicamente al derecho humano a la educación”.

“Los estándares internacionales sobre derechos humanos reconocen claramente el derecho humano a la educación sexual integral, el cual resulta indivisible del derecho a la educación y es clave para el efectivo disfrute de los derechos a la vida, a la salud, a la información y a la no discriminación, entre otros.” (párr.75)

“Es un desafío para los sistemas educativos y las comunidades, el lograr un trabajo mancomunado donde se puedan expresar las inquietudes de los diferentes grupos, sin imponer valores de moral privada, como obligatorios para toda la población en el ámbito público, ya que esto atenta contra la libre elección de la forma de vida de las personas”. (párr.74)

E/CN.4/2006/45 – 8/2/2006 Informe del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Educación:  El derecho a la educación de las niñas