Derechos de las niñas, niños y adolescentes

LA SEGURIDAD EN LOS PARQUES INFANTILES

Ley N° 13805 – Provincia de Buenos Aires

Normas de seguridad para áreas y equipos de recreo destinados al uso publico de las personas menores de 12 años (JUEGOS INFANTILES- HAMACAS – CALESITA – PLAZAS – PARQUES – FIESTAS INFANTILES -MANTENIMIENTO)
Promulgación: Decreto 355/08 del 27/2/2008
Publicación: Boletín Oficial Nº 25856 del 7/3/2008

CAPITULO I : OBJETO Y AMBITO DE APLICACIÓN (arts.1a 2)

CAPITULO II : CRITERIOS DE DISEÑO, CONSTRUCCION Y MANTENIMIENTO DE AREAS Y EQUIPOS DE RECREO (arts.3 a 7)

CAPITULO III : NORMAS MINIMAS DE SEGURIDAD PARA AREAS Y EQUIPOS DE RECREO (arts.8 a 17)

CAPITULO IV : ACCESIBILIDAD PARA PERSONAS DISCAPACITADAS (art.18)

CAPITULO V : CONTRAVENCIONES (arts.19 a 22)

CAPITULO VI : DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS (arts.23 a 26)


Art.31 de la Convención sobre los Derechos del Niño:

1. Los Estados Parte reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.

2. Los Estados Parte respetarán y promoverán el derecho del niño a participar plenamente en la vida cultural y artística; y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparicimiento.

 


 

Decálogo para la Mejora de las Áreas de Juegos Infantiles

Finalidad: Promover el aspecto lúdico de los mismos sin olvidar los criterios de seguridad

 Firmado por:  

Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, Confederación española de Asociaciones de Padres de Alumnos, Confederación Católica de Padres de Alumnos, CC.OO, Federación Española de Municipios y Provincias, Asociación de Madres y Padres de la Plaza del 2 de Mayo, Save The Children, UGT., UNICEF

1. Con el fin de garantizar el derecho del niño al juego, el planeamiento urbanístico deberá seguir las indicaciones del presente Decálogo en el diseño de los parques infantiles.

2. Se planificará adecuadamente la localización de las áreas infantiles y de los servicios complementarios. Deben estar a más de 30 metros del tráfico rodado y su perímetro deberá estar vallado con arbustos o muros, para una mejor protección de los niños.

3. Estas zonas deberán estar suficientemente protegidas de riesgos externos.

4. Los parques infantiles deberán ser fácilmente accesibles, especialmente para personas discapacitadas. Deben ser creados para el disfrute de todo tipo de visitante. Se debe evitar escalones, así como cualquier otro tipo de dificultad.

5. Se deberá indicar correctamente la edad de los niños que pueden utilizar los juegos, dónde acudir en caso de detectarse desperfectos o situaciones de peligro, así como la ubicación de los centros sanitarios más próximos.

6. La instalación de los juegos deberá respetar las distancias mínimas de seguridad entre ellos y ofrecer suficiente espacio libre de obstáculos.

7. Los juegos deberán ser seguros y resistentes, con sujeciones firmes y estables, así como visualmente atractivos, de forma que resulten estimulantes para los niños. Columpios, balancines, toboganes y otras estructuras deben ser fabricadas con materiales no tóxicos y libres de conductores de electricidad. Se sustituirán elementos metálicos por maderas tratadas y plásticos. Se evitarán salientes y aristas en su estructura.

8. El suelo deberá ser de materiales adecuados para amortiguar golpes y caídas. Se debe sustituir las superficies duras como el hormigón o piedra, por caucho y materiales sintéticos. En el caso del área con arena, se requiere un eficiente mantenimiento y renovación.

9. Las áreas de juego se mantendrán en perfectas condiciones de limpieza. Así mismo, se impedirá la entrada de animales mediante sistemas eficaces.

10. Un servicio de inspección garantizará con la periodicidad necesaria la adecuada conservación e higiene de los parques infantiles.

 


 

Leído en un folleto español titulado “La seguridad no es un juego de niños”:

La función de los padres y formadores en las áreas de juego infantiles

Los adultos también juegan un papel

“Para que los niños disfruten del juego en un parque infantil y lo hagan con el menor riesgo posible, no sólo cuenta la calidad y el estado de conservación de los aparatos de juego y la zona donde se hallan ubicados. Deviene también fundamental la educación que esos niños reciben de sus padres.

Si un adulto lleva a un niño a un parque, ha de ser consciente de que hasta los que cuentan con los materiales y diseño más eficaces, ergonómicos y seguros tienen limitaciones. En otras palabras, que los accidentes no sólo ocurren por defectos en los aparatos e instalaciones.

Frecuentemente, vienen precedidos por acciones temerarias de los niños que superan las posibilidades de prevención del diseño de los aparatos involucrados en el accidente. Los niños necesitan experimentar los equipos por sí mismos, no les sirven los consejos. Para que los niños eviten que el peligro les sorprenda, los adultos deben hacerles comprender, de la forma más didáctica y amena posible, los riesgos existentes.

Es muy conveniente que compartan el juego con los niños y les enseñen a valerse por sí mismos. Y que les enseñen a respetarse y a no empujarse, sobre todo en los lugares elevados. En los toboganes, por ejemplo, está muy bien acostumbrar a los niños a esperar a que termine de bajar el último antes de lanzarse el siguiente. Hay que mentalizarse también de que deben rodear los equipos en movimiento, especialmente los columpios, causantes habituales de encontronazos y golpes. Asimismo, conviene que se habitúen a evitar los resbalones, fijándose en la superficie que pisan, y a agarrarse firmemente de las estructuras de trepar.

Otra medida de precaución, con muy poco predicamento en estos parques, es que los niños mayores tomen conciencia de la vulnerabilidad de los más pequeños, que los respeten e intenten no atropellarlos. Una última, y cívica, buena costumbre: avisar a las autoridades de los defectos de seguridad y mantenimiento que detecten en estas zonas de juego infantil. Y, naturalmente, exigir las reparaciones oportunas.”