En el contexto global de la pandemia causada por el COVID-19 ha puesto de manifiesto la centralidad de la economía del cuidado en el bienestar de la población y en el desarrollo económico.

24/9/2020 CREACIÓN de la MESA INTERMINISTERIAL DE POLÍTICAS DE CUIDADO, Decisión Administrativa 1745/2020 de la Jefatura de Gabinete.

Se creó la MESA INTERMINISTERIAL DE POLÍTICAS DE CUIDADO en el ámbito del MINISTERIO DE LAS MUJERES, GÉNEROS Y DIVERSIDAD, con el fin de diseñar una estrategia integral para ser aplicada por el PODER EJECUTIVO NACIONAL, que contribuya a la promoción de una organización social del cuidado más justa y con igualdad de género. 
Entre sus OBJETIVOS, en el artículo 4 se establece: 
“III. Planificar, diseñar, elaborar y ejecutar políticas de cuidado de corto, mediano y largo plazo que aporten a:
a) Reconocer al cuidado como una necesidad, un trabajo y un derecho -a cuidar y a ser cuidado-.
b) Redistribuir el cuidado entre varones, mujeres y otras identidades y entre los hogares, el Estado, las empresas y las comunidades.
c) Remunerar y proteger social y económicamente a las trabajadoras y a los trabajadores del cuidado, en las distintas esferas en las que este se desarrolla.
d) Asegurar la representación de los sectores del cuidado en las distintas instancias públicas para que tengan voz.
e) Promover instancias de socialización de los cuidados para reducir la carga temporal familiar de los mismos.
f) Asegurar el cuidado como un derecho para todos los tipos de familia, reconociendo toda su diversidad de conformaciones.” 


∞ Documento “COVID 19 EN LA VIDA DE LAS MUJERES: Emergencia global de los cuidados”.
(OEA-Eurosocial)

También en relación con la mujer como principal cuidadora de niñas, niños y adolescentes, personas mayores de la familia, personas con discapacidad, personas que enferman o necesitan cuidados cotidianos debido a la cronicidad de su padecimiento,  se presentó en la OEA el documento conjunto con EUROSOCIAL, sobre el “COVID 19 EN LA VIDA DE LAS MUJERES: Emergencia global de los cuidados”.

Lectura recomendada: OEA-Emergencia-CuidadosCOVID19

El Secretario General de la OEA señaló que la pandemia profundizó las desigualdades de genero y constituye con ello un serio riesgo de retroceso de los derechos conquistados por las mujeres.

La crisis COVID aumentó la carga global de trabajo sobre las familias en general, en particular sobre las mujeres, en virtud del sistema de genero imperante que adscribe a las mujeres el rol de principales cuidadores y las expectativas sociales en consonancia.

Pues las medidas de confinamiento, si bien buscan proteger la salud publica y evitar el colapso del sistema, no son neutras desde el punto de vista del género. 

LOS HOGARES SON AHORA LOS LUGARES DONDE TODO OCURRE, son el espacio más flexible. Ocurre el cuidado (trabajo no remunerado), la educación de niñas, niños y adolescentes, la socialización y el trabajo productivo remunerado a través del teletrabajo. Hogares monomarentales. Y todo esto, por la naturaleza del espacio y la segmentación sexual del trabajo,  es atendido particularmente por las mujeres.

Todo esto ha exacerbado la crisis de los cuidados al aumentar la carga de las mujeres en relación con el trabajo de cuidado y atención de las personas, quedando planteada una brecha en el uso del tiempo de las mujeres, que se predica como INELASTICO a esta altura, aunque bien sabemos que el  mandato sobre ellas es tan fuerte que la mujer seguiré estirando su tiempo para realizarlo.

Esa elasticidad fue puesta a prueba una vez mas, exacerbándose la brecha con el cierre de escuelas, el aislamiento social, atención de las personas mayores aun las independientes, que ahora tienen necesidades, cierre de hogares de día, centros de dia, servicios de atención al sufrimiento psíquico y al consumo problemático de sustancias.

La irrupción del COVID en nuestras vida ha significado un retroceso en la participación laboral, en cantidad y calidad, con las implicaciones  que eso tienen en las empresas y en el crecimiento económico. 

También ha mostrado su peor rostro significando un recrudecimiento de la violencia contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, personas con discapacidad, en casos de hijos descompensados por padecimiento psíquico y por consumo problemático.

Esta situación da cuenta de necesidades diferenciadas del COVID 19 entre los hombres y las mujeres.

UBICUIDAD DEL CUIDADO

CIM-OEA ha puesto en evidencia la UBICUIDAD de los cuidados, para mostrar como las mujeres han estirado su tiempo para cumplir con multiplicidad de tareas y obligaciones QUE YA TENIAN ANTES de la pandemia y que AHORA SE AGUDIZARON. Ha querido colocar los cuidados a cargo de las mujeres en la reflexión, ha querido visibilizar:

– lo que está pasando con las mujeres –ya antes de la pandemia, más del 75 por ciento del trabajo de cuidado, lo hacían las mujeres en el marco del trabajo no remunerado, según encuestas de uso del tiempo realizados antes del COVID) y

-el impacto diferenciado de genero derivado del mandato de quedarse en casa, pues ahora TODO OCURRE EN CASA.

EL Documento destaca las NUEVOS PATRONES DE CUIDADO en el marco COVID.

Invita a preguntarnos, a todas las personas, si necesitamos o hemos necesitado algún cuidado en algún momento de nuestras vidas, pues el cuidado es central en las vida humana; a preguntarnos porqué son las mujeres responsables, dónde están los hombres.

¿QUÉ ES CUIDAR? Es muy importante porque implica entender y atender a las personas, que no podemos resolver todas sus necesidades físicas, emocionales, afectivas. Pues, en mayor o menor medida, todos necesitamos ser cuidados –más allá de la ceguera derivada del individualismo que impera en las relaciones sociales.

Pues lo humano no es un ideal normativo de perfección y normalidad, que nadie resiste ni alcanza. Y si esto fuera así, cualquier cosa que me haga menos humana me sienta bien y me da alegría, a pesar de las exitosas  construcciones sociales de dos cuerpos: el cuerpo normativo y el cuerpo desviado (cuya perfección o adecuación se mide en relación con su aproximación o alejamiento del cuerpo normativo)

DOS UBICUIDADES

El concepto de UBICUIDAD  se refiere a la necesidad que todos tenemos de ser cuidados, en virtud de nuestra vulnerabilidad constitutiva. Todos necesitamos ser cuidados o lo necesitaremos, en forma de cuidados de larga duración o por breves periodos, al inicio, en el medio o al final de la vida. Lo que ocurre es que están tan naturalizados que no los reconocemos. 

Volver a colocar la UBICUIDAD bajo el foco de la luz  es muy importante en la actualidad, por razones de justicia.

La otra UBICUIDAD es la de que las MUJERES LO ESTAN HACIENDO. Volver a colocar la UBICUIDAD bajo el foco de la luz  es muy importante en la actualidad

Ahora si todos necesitamos cuidados, ¿por qué son ellas las que cuidan?

¿CUÁL ES EL ROL DEL ESTADO?

Por justicia, por bienestar y progreso, es urgente que los hombres, el sector privado y el Estado asuman sus responsabilidades de cuidado no sólo para beneficio de las mujeres que llevan la carga, sino también por las personas cuidadas, que requieren atención integral, que tienen derecho al cuidado de larga duración, asequible y de buena calidad (servicios esenciales y primarios, asistencia a domicilio, servicios comunitarios).

Deviene indispensable el diseño de politicas publicas de corresponsabilidad, dentro y fuera de la casa, que garanticen la participación de las mujeres en la vida publica, especialmente en los comités de crisis y puestos de decisión.

Se hizo un llamado a los estados de la OEA a hacer visible que los cuidados son esenciales en la reproducción de la vida humana y en todas las etapas de la vida. 

Por eso no corresponde que las mujeres sigan llevando la principal  carga. Enfrentar la crisis sobrevinientes (sanitaria, económica, social, económica, cultural), como corolario de la pandemia, requiere enfrentar estas cuestiones porque CUIDAR VALE. 

INELASTICIDAD DEL TIEMPO DE LAS MUJERES: 

Concepto para dar cuenta de lo que le ha ocurrido al tiempo de las mujeres. Cada vez le endosamos más tareas y las mujeres las van asumiendo, con fundamento en una supuesta habilidad natural para esa función, en virtud de la cual quedaron enlazadas al ligar el cuidado a la maternidad y así a la construcción de nuestra identidad mediante el reparto de privilegios y exclusiones del sistema de genero – lo que se visibiliza y salta a la vista cuando se miran los problemas sociales desde una perspectiva de genero. Llegará el momento en que habrá que barajar y dar de nuevo en un juego nuevo, con otras reglas, más igualitarias.

Creemos que se está llegando al límite de la ELASTICIDAD.  El tiempo de las mujeres en esta etapa se está volviendo INELÁSTICO. Por lo que, es preciso DISTRIBUIR, ya que todo se ha cargado sobre sus hombros con el mandato de quedarse en casa durante la pandemia.

Se requieren CUIDADOS COLECTIVOS y no heroínas.

Se requieren RESPUESTAS COLECTIVAS: LA DISTRIBUCION DE CUIDADOS es un TEMA DE POLITICA PUBLICA, DE CORRESPONSABILIDAD SOCIAL.

No se trata de meros acuerdos celebrados en el seno de cada hogar.