Derechos humanos de las personas mayores

En ocasión del Día Internacional de las Personas de Edad (1/10/2007), la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó la primera guía mundial sobre ciudades adaptadas a las personas mayores Global Age-friendly Cities: A guide-, resultante de una investigación basada en consultas efectuadas a personas de edad en 33 ciudades de 22 países – en el caso de Argentina, la ciudad elegida fue La Plata en la Provincia de Buenos Aires-, que concluye con una serie de recomendaciones sobre desarrollo urbano, para que los lugares adapten sus estructuras y servicios, y sean más accesibles.

 

Características “amigas de las personas mayores”

Conforme al documento,  una ciudad “amiga de los mayores” promueve el transporte a pie en la ciudad y el disfrute de espacios verdes urbanos, tiene suficientes asientos públicos bien ubicados, bien mantenidos y seguros, y suficientes baños públicos limpios, seguros, accesibles para personas con discapacidad y dotados de indicaciones claras.

Otras características destacables de una ciudad  “amiga de las personas mayores” son las siguientes: 

veredas bien mantenidas y bien iluminadas
edificios públicos plenamente accesibles para las personas con discapacidad
conductores de autobús que esperan a que las personas de edad se hayan sentado antes de volver a poner en marcha el vehículo, y asientos prioritariamente destinados a ellas en los autobuses
número suficiente de plazas de estacionamiento reservadas para las personas con discapacidad
viviendas integradas en la comunidad que permiten dar cabida a la evolución de las necesidades y capacidades de las personas a medida que avanza la edad
suministro de información y otros servicios de manera amigable y personalizada, en lugar de servicios de respuesta automática; información escrita bien visible y en lenguaje claro
servicios públicos y comerciales y almacenes próximos a los lugares donde reside la gente, en lugar de concentrados fuera de la ciudad
una cultura cívica que respete e incluya a las personas de edad

Concepto clave: Envejecimiento activo

El envejecimiento activo es el proceso de optimización de oportunidades para la salud, la participación y la seguridad, encaminado al mejoramiento de la calidad de vida a medida que las personas envejecen.

En las ciudades adaptadas a las personas mayores de edad, las políticas, los servicios, los escenarios y las estructuras apoyan y habilitan a las personas para envejecer activamente: reconociendo el amplio rango de capacidades y recursos entre las personas de edad; anticipando y respondiendo con flexibilidad  a las necesidades y preferencias relacionadas con el envejecimiento; respetando sus decisiones y opciones de estilo de vida; protegiendo a los más vulnerables;  y promoviendo su inclusión y contribución en todas las áreas de la vida comunitaria.

Determinantes del envejecimiento activo

El envejecimiento activo depende de una variedad de influencias y determinantes que rodean a los individuos, las familias y las naciones.  Se incluyen tanto las condiciones materiales como los factores sociales que afectan los tipos individuales de conducta y los sentimientos.

Todos estos factores, y su interacción, desempeñan un rol importante en la calidad del proceso de envejecimiento de las personas.

Muchos aspectos del entorno y los servicios urbanos reflejan estos determinantes y se incluyen  entre los rasgos característicos de una ciudad amiga de las personas mayores.  

Estos determinantes han de ser entendidos desde el enfoque del “ciclo de vida”, perspectiva que permite reconocer que las personas mayores no conforman un grupo homogéneo y que la diversidad individual aumenta con la edad. Así la capacidad funcional (fortaleza muscular y rendimiento cardiovascular) aumenta en la infancia y declina luego de alcanzar su punto culminante en los primeros años de la vida adulta. El ritmo de esta declinación se halla asociado en gran parte a factores relacionados con el  estilo de vida, como a factores externos sociales, ambientales y económicos. Desde una perspectiva individual y social, es importante recordar que la velocidad  de declinación  es un fenómeno reversible sobre el que pueden influir a cualquier edad las decisiones individuales y  las medidas de política pública (p.e.salud), tales como la promoción de un entorno vital adaptado a las personas mayores.

Considerando que el envejecimiento activo es un proceso que se extiende a lo largo de toda nuestra vida, una ciudad amigable constituye un beneficio para  las personas de toda edad, no sólo para las personas mayores.

En efecto, edificios y calles  sin obstáculos mejoran la movilidad y la independencia de las personas con discapacidades, ya sean jovenes o de mayor edad. Si el vecindario es seguro, los niños, las mujeres jovenes y las personas mayores pueden salir con confianza para participar de las actividades sociales, las distracciones o para hacer ejercicio físico. Las familias se hallan aliviadas porque sus mayores se benefician de la contención comunitaria y de los servicios de salud que ellos necesitan. El conjunto de la comunidad obtiene beneficios de la participación de las personas mayores en los trabajos. La economía local se beneficia de la clientela de consumidores mayores. Habilitación (“enablement”) es la palabra que se aplica a un medio urbano social y fisicamente adaptado a las personas mayores.